En Hacienda no estamos para dar servicio
En esta ocasión les voy a contar una experiencia que ha tenido un cliente mío ante la Administración de Hacienda:
Se trata de un profesional con numerosos clientes extranjeros, y que por su trabajo, en muchas ocasiones ha sido nombrado como representante ante Hacienda de sociedades extranjeras, o incluso como administrador o apoderado de sociedades de sus clientes.
Como quiera que la administración de Hacienda no necesariamente tiene al día todos estos datos, y ante la duda de que tuviera que complementar parte de esta información, solicitó (educadamente) de la administración de Hacienda que se le informara de todas las sociedades en las que él, de un modo u otro, aparecía en el archivo censal.
La respuesta fue rotunda (y desagradable): En Hacienda no estamos para dar servicio.
Bonito... ¿NO?
Todos tenemos derecho desde la Ley de Protección de Datos a acceder a las bases de datos donde figuremos y pedir cuanta información creamos conveniente al respecto. Cierto que (como no podía ser de otro modo) parece ser que la Administración de Hacienda no está sujeta a esta Legislación. Una vez más han de estar por encima del resto de los mortales. Pero ello no implica que la negativa, si realmente debiera de existir como tal, tuviera que hacerse en los términos dichos. Claro que es lo de siempre; ahora uno va y se queja ante el DEFENSOR DEL CONTRIBUYENTE y le contestan (si se toman la molestia de hacerlo) negando el comentario.
Allá ellos y su autoestima.
Ramón Cerdá
Se trata de un profesional con numerosos clientes extranjeros, y que por su trabajo, en muchas ocasiones ha sido nombrado como representante ante Hacienda de sociedades extranjeras, o incluso como administrador o apoderado de sociedades de sus clientes.
Como quiera que la administración de Hacienda no necesariamente tiene al día todos estos datos, y ante la duda de que tuviera que complementar parte de esta información, solicitó (educadamente) de la administración de Hacienda que se le informara de todas las sociedades en las que él, de un modo u otro, aparecía en el archivo censal.
La respuesta fue rotunda (y desagradable): En Hacienda no estamos para dar servicio.
Bonito... ¿NO?
Todos tenemos derecho desde la Ley de Protección de Datos a acceder a las bases de datos donde figuremos y pedir cuanta información creamos conveniente al respecto. Cierto que (como no podía ser de otro modo) parece ser que la Administración de Hacienda no está sujeta a esta Legislación. Una vez más han de estar por encima del resto de los mortales. Pero ello no implica que la negativa, si realmente debiera de existir como tal, tuviera que hacerse en los términos dichos. Claro que es lo de siempre; ahora uno va y se queja ante el DEFENSOR DEL CONTRIBUYENTE y le contestan (si se toman la molestia de hacerlo) negando el comentario.
Allá ellos y su autoestima.
Ramón Cerdá





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