¿Quiere usted el Intracomunitario?... ¡Ni de coña!

Los casos de denegación de Intracomunitario, también conocido como Vies, o simplemente NIF (o CIF) europeo, están cada vez más a la orden del día. Lo mismo ocurre con las bajas de oficio que Hacienda cada vez practica más a menudo y con menor fundamento. Que quede claro que el contenido de este artículo (incluyendo los documentos escaneados) no son ninguna obra de ficción, sino que reflejan la más dura y triste realidad fiscal de este país.

El resultado es que Hacienda "quizás" consiga reducir una ínfima parte del fraude fiscal de IVA, pero a cambio perjudican a un montón de empresarios serios, y por ello acaban perjudicandose ellos mismos.

Paradoja 1: No solo pagan justos por pecadores, sino que el supuesto beneficio para la administración de Hacienda por el fraude evitado, se transforma en pérdidas por la falta de recaudación de aquéllos que se han visto obligados a dejar de actuar intracomunitariamente a causa de haberles "cortado" injustificadamente el Vies.

Paradoja 2: En ocasiones y ante la imposibilidad de conseguir el Vies por los medios oficiales correctos, no queda más remedio que acudir a lo que podríamos llamar (para entendernos) mercado negro. Es decir, comprar alguna sociedad que Hacienda tenga olvidada y que disponga del correspondiente intracomunitario para empezar de inmediato a trabajar con ella. Estas sociedades se cotizan caras y para compensar el coste, el adquirente puede verse obligado, o al menos tentado, de cometer un fraude que en circunstancias normales no hubiera cometido. Esto provoca un segundo efecto contrario sobre la brillante idea de Hacienda de cargarse de raíz muchos intracomunitarios legales.

Paradoja 3: Este proceder de los amigos de Hacienda provoca en el contribuyente de a pie la sensación de que aquí en España, al menos en cuanto a tributos se refiere, uno es culpable mientras no se demuestre lo contrario, y a poco que uno intente demostrar que es inocente, se dará cuenta de cuán difícil resulta de demostrar una cosa de este tipo. Consecuencia: el respeto a la administración se minimiza (o volatiliza) y uno ve con otros ojos la situación y se da cuenta de que está en una jungla donde o come o se lo comen. Esto, lo crea Hacienda o no, no beneficia para nada la recaudación de impuestos.

En fin, que quien ha tenido la brillante idea de cargarse la economía de tantos empresarios con la excusa de convertirse en un cruzado de la guerra santa, es posible que haya sido ascendido, pero no cabe duda de que no le ha hecho ningún favor a esa Hacienda de la que se dice que somos todos.

Yo pediría un poco más de sentido común y menos actitudes de este tipo que solo provocan distanciamientos entre Hacienda y los contribuyentes a pesar de la imagen de amiguitos que quieren dar en sus campañas televisivas o gráficas.

Recientemente, unos clientes míos me han pasado unos faxes que con su permiso voy a reproducir a continuación; eso sí, salvaguardando la identidad de las empresas y de los firmantes. En uno de los faxes se resume la epopeya de un empresario desesperado que ha perdido todos sus ingresos desde marzo de 2004.

El otro fax es una solicitud de rehabilitación de intracomunitario en la que el texto deja entrever la impotencia del administrado.

Sólo una aclaración adicional: Los faxes corresponden a empresas distintas y ninguna de ellas ha tenido el origen en nuestro servicio de 24 horas. Creo importante aclarar esto porque en ocasiones se me ha comentado que sólo mis clientes han  tenido problemas en la solicitud de intracomunitario. Lo cierto es que la campaña de Hacienda contra el Vies es generalizada y pocas empresas son las que se quedan al margen de estos ataques tan sangrientos para la economía de nuestro país, víctima de gente que parece de otro mundo porque no entiende el funcionamiento empresarial en pleno siglo XXI.


Este artículo está relacionado con SOCIEDADES URGENTES, a propósito del NIF INTRACOMUNITARIO



A fecha de hoy y después de más de tres años y medio, la empresa sigue sin poder realizar ninguna operación intracomunitaria gracias a la "diligencia profesional" de la Administración. Bajo mi punto de vista, este cliente mío debería de DEMANDAR JUDICIALMENTE A LA ADMINISTRACIÓN. Quizás tendría que esperar otros dos o tres años para poder operar, pero con un poco de suerte podría pedir daños y perjuicios por tanta incompetencia. Si todos los afectados plantáramos cara a Hacienda cuando nos tratan como perros callejeros, sin duda acabarían respetándonos más.













¿Qué más podría yo añadir a lo ya dicho por esta gente? Yo creo que con esto, el lector ya se hará una idea de cómo está actuando la administración. Si con este artículo consigo abrirle los ojos a un solo contribuyente, ya lo daré por bien empleado.

Y en cuanto a la administración: Un poquito de sentido común por favor.


Ramón Cerdá


 del.icio.us  Technorati  Digg 

 

What did you think of this article?




Trackbacks
  • No trackbacks exist for this entry.
Comments
  • No comments exist for this entry.
Leave a comment

Submitted comments will be subject to moderation before being displayed.

 Enter the above security code (required)

 Name

 Email (will not be published)

 Website

Your comment is 0 characters limited to 3000 characters.