El testamento sin notario
Cuando pensamos en hacer testamento, lo normal es que pensemos en acudir al notario, entre otras cosas porque (al menos aparentemente), nos da una sensación de mayor seguridad. Lo elevamos a público, y el notario lo comunica al Registro de ultimas voluntades, de manera que si en un momento dado cambiamos de testamento, hagamos el cambio en el mismo o en otro notario, siempre prevalecerá el último que hayamos firmado. Claro está, siempre que el notario comunique correctamente al registro este hecho.
No obstante hay que tener en cuenta que no es necesario ir al notario si queremos hacer testamento, al menos algo a tener en cuenta en caso de extrema necesidad o urgencia, para ello bastan dos testigos. Este testamento, al igual que los notariales, tendrá valor sobre los realizados con anterioridad, por lo que la fecha es muy importante.
Los notarios califican este sistema como "propio de sociedades rurales y extravagante en el siglo de las comunicaciones" pero puede ser una fórmula muy interesante en algunas circunstancias concretas.
De todos modos yo aconsejo hacerlo ante notario, aunque no estaría de más poder verificar que se haya inscrito debidamente en el registro de últimas voluntades. Para mayor seguridad siempre podemos entregar el último realizado en sobre cerrado a alguna persona de confianza que lo aportaria en caso de fallecimiento.
Ramón Cerdá





Comments